Me siento mejor, es más, me siento perfectamente bien y es como si nada hubiese pasado ayer no sé qué clase de medicina tome o si fue la reconfortante charla de hombre a mujer que tuve con Levian. El hombre es un excelente enfermero y no puedo si quiera negarlo, me ha encantado como me ha cuidado, como me ha preguntado cada diez minutos si me encontraba mejor. No es por nada pero ya le estoy considerando mi novio, no, mi ¡Súper Novio! Es que es tan lindo cuando deja de lado su mal carácter y su mala onda para creerse el divo de la noche, es todo lo que una mujer desea en su vida... y que bueno está el hombre, bueno en el sentido que lo monto cada tres segundos, si hasta ganas de tener hijos con él me dan. Por cierto... se quedó a dormir conmigo... ¿Dónde está ahora? Bajo las escalera

