Tres meses y medio después Perspectiva de Olivia Juro que mi cuerpo ya no es mío. Los cachorros están usando mi interior como su propio patio de recreo. No puedo dejar de orinar, y constantemente siento un pie en mis costillas. —¿Qué pasa, Oli? ¿Todavía tienes dolor? —pregunta mi madre, su voz teñida de preocupación. —No, solo estoy incómoda. Realmente pensé que ya habría dado a luz. El médico de la manada dijo tres meses y todavía estoy embarazada. Siento que nunca van a salir —respondo. Toco mi barriga y la miro con desesperación. Quisiera tenerlos ya en mis brazos. Ella se ríe y yo la fulmino con la mirada. —Lo siento, Oli. Sé que estás incómoda, pero los cachorros vendrán cuando estén listos —dice. —No es cierto. El médico de la manada dice que si no entro en trabajo de parto e

