—Me voy —dijo Thiago levantándose de su silla y tomaba su bolso de la mesa. —¿En serio? —Yiret bajó un poco sus párpados mientras lo observaba—. Sabía que era mala idea pedirte ayuda. —¡Pero si te estoy explicando una y otra, y otra vez y no entiendes! —¡Pero es que si me explicas así de rápido nunca voy a entender! —replicó ella bastante molesta. Daysi volteó a ver hacia atrás y notó a la pareja discutiendo. Thiago tomó unos papeles de la mesa y parecía estar regañándola. —Ay, ya comenzaron —musitó ella con tono aburrido—. Me fastidian —comenzó a tomar varios tragos de su refresco de mora. —Viven peleando —soltó Marilyn—, ¿cómo le hacen para ser novios con tanta discusión? Daysi empezó a ahogarse con el líquido en su boca. —Anda, ¿no sabías? —inquirió su amiga—, ¿no te ha

