VANESSA Nos acomodamos como sea en el auto de Adler, las chicas están atrás con Ebba, la miran con cautela porque ella no ha hecho y dicho nada, siento que estamos esperando que la bomba explote pero no ha pasado nada, el camino fue en un silencio tenso. —Ebba, en serio no lo sabía —giro en el asiento para verla y ella está mirando hacia frente perdida. —Lo sé, Vane —me regala una pequeña sonrisa y me vuelvo a acomodar. Siento que Adler aprieta mi pierna y yo pongo mi mano en la suya, sé que me dice que todo estará bien, pero sé que no es así, minutos después nos encontramos afuera del dormitorio, dejé a Ebba dormida en su cama, las chicas se fueron y Adler sigue aquí, estamos vigilando que no se acerque Cassian. —No sé si decir que fue una buena fiesta o no —confiesa y rio por lo baj

