Sus ojos marrones se encuentran fijos en un punto a la lejanía. Su rostro se denota aún más pálido junto a sus labios. Acuno su rostro con mis manos, rogándole que me mire. ─Lauren, ¿Estás bien?─ Pregunto preocupado. Me observa con sus ojos asustados. Subastándome, suelta un sollozo, sorprendiéndome. Llevo su cuerpo al mío, arropándolo. Ella se sujeta de mi camisa, jalándola con fuerza. Su cuerpo vibra en unos sutiles sollozos, destrozándome. Acaricio su cabello, sintiendo la suavidad de él entre mis dedos. Beso su sien, queriendo dejar mis labios en ella. ─Ella… me está enojando mucho─ murmura en una especie de gruñido. Despega su rostro de mi pecho, dejándome ver su gesto oscuro. ─La mataré─ suelta, acelerando mi corazón. No, no quiero que ella manche sus manos de sangre.

