Con sus labios alrededor de la pajilla de su malteada, Asher contemplaba tranquilamente como la seguridad del centro comercial se sumó a la escena que estaba causando Williams producto de su sistema lleno de alcohol. Si el idiota se hubiera quedado tranquilo con los guardias que Caden le había enviado, en ese momento no se habría llegado más personas. Pero no, el idiota siguió luchando, gritando como loco, culpándolo de que se quedara sin dinero, sin casa, trabajo y hablando mierda de él por abandonarle, sacándole en cara todo lo que había hecho por él y por supuesto, quejándose por la demanda que Caden presentó en su contra tan pronto como se enteraron de que estuvo fingiendo su firma. O al menos eso era lo que Asher creía que reclamaba, ya que al estar tan borracho, su lengua se trabab

