Caden no había tenido una buena noche con todos los acontecimientos recientes. Comenzando por el desagradable regalo que habían recibido en la puerta de su propia casa. El que la persona que estaba molestando a su pareja no sólo supiera el lugar donde trabajaba, sino que también en el cual vivía, le sacudió. Tal vez la información del primer lugar era algo que todo el mundo manejaba, después de todo, la agencia que acogió a su pareja estaba abierta para todos y el nombre de Asher estaba incluido cada vez que le hacían propaganda intentando atraer nuevos talentos. Aunque no creía que fuera normal que una persona hubiera logrado traspasar aquella seguridad y mucho menos con tal paquete entre sus manos, era algo posible. Pero, lo que había ocurrido en su casa, no. Él mejor que nadie sabía

