El príncipe Gabriel se encontraba en la caballeria, cepillaba un caballo, le gustaba estar en ese lugar era muy tranquilo, el no sabía que sentir por Kari, siempre la vio como a una pequeña amiga, con el paso del tiempo se dio cuenta que era muy importante para el, pero el sentimiento de amor, no sabía si estaba incluido, eso lo hacía dudar mucho. Salió de la caballeriza y vio a la princesa Kari caminar hacia a él, este día vestía en tonos azules y cabello largo relucia a la vez que el aire movía su cabello. - te ves hermosa Kari- ella se sonrojó -muchas gracias Gabriel- - se que quieres una respuesta a lo que me dijiste anoche, pero aún yo no estoy seguro- Kari sabía que Gabriel no tenía muy claro sus sentimientos por ella así que decidió esperarlo- - no te preocupes no vengo a eso

