24

1950 Palabras
"No quiero que me vincule con su arresto, quiero que todo parezca una coincidencia y no tenga rencor hacia mí, por mi seguridad y de los que me rodean." "Tiene que hablar con los chicos, nosotros no podemos obligarlos a hacer lo que usted está planeando. Si ellos aceptan coordinaremos un día y una hora" Jimin miraba impaciente el reloj y comenzaba a enfadarse por el silencio en la sala. Habían acordado hablar con su madre sobre lo que pasó, pero ella no ha dicho nada al respecto y al parecer esperaba que alguno de sus hijos rompiera el hielo, cuando era obvio que ella debía hacerlo. ― ¿Vas a halar o nos quedaremos así toda la tarde? ―San se sobresaltó en su lugar y por primera vez desde que se sentó en ese sofá los vio de frente. ―Yo, realmente no sé qué decir. Kimbu me dijo que tenía que hablar con ustedes y yo no tengo algo...que decir. Los hermanos abrieron los ojos con sorpresa. Su madre no estaba hablando con ellos porque ella quisiera, sólo lo hacía para complacer a Kimbu. "¿Qué te ha pasado?" ―Déjame entender lo que acabo de escuchar ¿no te arrepientes de nada? ―SeokJin estaba impactado, tanto él como sus hermanos y guardaespaldas. Su madre no era la misma y no entendían el por qué. ―No he hecho nada malo, ustedes no aceptaron a Kimbu y lo único que hago es castigarlos por ello, agradezcan que no les quito su mesada o dejo en la calle a estos perritos―con el ceño fruncido señaló a los tres perritos, quienes dormían acurrucados en el sofá. Jimin y Taehyung se miraron entre sí, se notaba que Jin estaba a nada de llorar y eso era algo raro de ver. Jimin ignoró sus propias lágrimas y con esfuerzo por el nudo en su garganta preguntó. ― ¿Y papá? ¿lo olvidaste, así como así? ―San abrió los ojos y le miró sin ninguna pizca de empatía, más bien como si Jimin preguntara algo demasiado obvio. ―Tengo que dejarlo. Kimbu es mi ahora y no permitiré que me deje. Jimin se levantó del sillón y tomó la mano de Tae y Jin, haciendo que ambos se levantaran por inercia, estando demasiado impactados. ― ¿No te duele perdernos a nosotros? ―preguntó como última oportunidad para arreglar las cosas. San miró a sus hijos y trató de recordar todo aquello que había pasado con ellos, pero su mente no le permitía el verlos como una bendición en su vida, sino que el constante recuerdo de su soltería y le nublaba la mente con dolor y soledad. ―S-si ustedes no aceptan a Kimbu... Jimin no quiso escuchar más y se llevó a sus hermanos fuera de la casa. Los guardaespaldas salieron tras de ellos, sin mirar atrás y les siguieron a lo que parecía ser un parque. ―Puta, v***a, coño, mierda...―empezó a decir una lista de malas palabras mientras daba patadas a un árbol. Jin y Jimin no pudieron detenerlo. ―Bien, definitivamente tenemos que llevarla a un psiquiátrico―Jin se acomodó el cabello y se sentó en el césped, viendo desde abajo a Jimin. ― ¿Qué haremos ahora? ―Tenemos que hacerla ver lo que está haciendo. Así como el meme ese de la viejita―Jimin frunció el ceño al no comprender a qué meme se refería. Se lo mostró a Jimin. Jimin sonrió y aún con lagrimitas en sus ojos rio por las ocurrencias de su hermano, sabía que él se sentía mal y a pesar de ello le estaba ayudando a sentirse mejor. Tiene los mejores hermanos del mundo. Bueno, Taehyung ahora estaba sentado con los puños y su celular en sus piernas, viéndose en la pantalla una llamada entrante. ― ¿Hobi hyung? ―habló Taehyung, aún con la respiración entrecortada. ―Sí pueden, no se preocupen. Bueno, adiós. Taehyung gateó hacia Jin y acostó su cabeza en las piernas de su hermano. ― ¿Te sientes mejor, Taehyunie? ―el pelirrojo asintió y cerró sus ojos, estaba más calmado y somnoliento por las caricias que su hermano dejaba en su cabello. ―No podemos irnos de casa―dijo Jimin en un susurro alto, al parecer estaba hablando consigo mismo. ― ¿Consideraste el irnos? ―Jimin le miró y se sonrojo por hablar sólo de nuevo. Los guardaespaldas se acercaban a ellos como si fuesen animalitos con miedo, no sabían si se sentían bien después de lo que su madre dijo con tanto descaro. Los vieron juntitos y acurrucados en el césped. ―Hola pequeños ¿todo bien? ―preguntó Hoseok, sentándose frente a los menores y los otros le imitaron. ―Sí hyung, la verdad muy dentro de mí me esperaba un mal final en la conversación―los dos hermanos más pequeños asintieron ante la respuesta, habían tenido una plática sobre ello y se prepararon para cualquier cosa. Pero jamás imaginaron que su madre diera esa respuesta tan cínica. ―Estamos viendo memes para aminorar el dolor―Jimin les mostró su celular donde una página de memes se mostraba. ―También escuchábamos esa canción del pastelillo que quiere morir, es muy pegajosa. Los mayores se sorprendieron por lo tranquilos que los menores se veían, lo más probable es que no quisiesen mostrarse débiles frente a ellos. ― ¿Quieren ir a un parque de diversiones? nosotros invitamos―Yoongi ofreció y los menores se sobresaltaron por la emoción, les encantaban los parques de diversiones, sólo que antes no tenían tiempo para ir. ―Sí, sí, sí―los mayores sonrieron por la reacción y se levantaron lentamente del césped. ―Vamos a la camioneta, corran―los menores corrieron y los mayores rieron al verlos saltar de emoción. ―Oigan, tengo una idea, pero tenemos que saber algunas cosas antes―dijo el pálido y se rascó el cuello nervioso. ― ¿Qué quieres hacer? Los mayores se fueron a la camioneta con una sonrisa y un plan entre manos. ― ¿Por qué tardaron tanto? ―preguntó Taehyung, quien incluso se estaba comenzando a dormir en las piernas de Jimin. ―Hoseok tuvo problemas en el baño, hizo popó y no había papel. Se tuvo que ayudar con el cilindro de cartón que trae el papel―explicó con mentiras Yoongi y Hoseok le miró con molestia y un enorme sonrojo en su rostro. ―Hobi hyung, pudo llamarnos y le llevaríamos papel de alguna tienda―mostró su empatía Taehyung, haciendo que Hoseok sonriera y se sintiera afortunado. ―Gracias TaeTae. Yoongi colocó la dirección en el GPS y se dirigió hacia allá. Los chicos al ver el camino tan conocido fruncieron el ceño, que ellos recordaran por esa zona no había ningún parque de diversiones. ―H-hyung ¿a dónde nos llevan? ―los mayores no respondieron, pero sí sonrieron. Los menores veían por las ventanas el camino que recorrían con mucho dolor y sus ojos comenzaron a lagrimear por ello. Yoongi se estacionó y sintió su corazón crujir cuando los menores los miraban con ojos llorosos desde sus asientos, no se movían y tenían los labios entreabiertos. ―Parecen nutrias asustadas. Vamos, no hay tiempo que perder. Los mayores se bajaron y al ver que los menores no tenían intenciones de hacerlo Yoongi tomó la iniciativa y tomó la mano de Jimin halándolo hacia él. ―Hey, vamos tomatito valiente―le susurró en el oído a Jimin y este le miró a los ojos aún con lágrimas en los ojos. Asintió y se sujetó a Yoongi, sintiéndose débil de un segundo a otro. Yoongi le tomó de los brazos y lo bajó en un abrazo apretado, sintiendo como Jimin se aferraba a su cuello. Taehyung y Jin miraron a sus guardaespaldas. Taehyung abrió sus brazos hacia Hoseok y este le cargo al estilo princesa, el menor se aferró y sonrió con una felicidad abrumadora. Jin también quería ser mimado, así que con piernas temblorosas se acercó al mayor y le abrazó, sintiéndose reconfortado con las caricias en su espalda. Cuando los menores lograron controlar sus emociones caminaron hacia el espacio donde su padre estaba descansando. Para saber en qué cementerio estaba el padre de los menores tuvieron que seguir la cuenta de i********: de Hoshi, esperaron a que le aceptara la solicitud a Yoongi y al final pudieron preguntarle el lugar, al parecer Jimin se lo había comentado. Mientras caminaban junto a diversas tumbas vieron un puesto de flores y decoraciones para ponerlas en las tumbas. ― ¿Quieres comprarle algo a tu padre? ―Namjoon le preguntó a Jin y este vio con felicidad el puesto. ―S-sí, pero no traje mi billetera. ―N-no te preocupes yo los pagaré―Jin sonrió y vio que sus hermanos estaban distraídos con sus guardaespaldas. Hoseok y Taehyung hablaban mientras compartían una Sprite. Jimin y Yoongi iban con los meñiques enlazados mientras... Esperen. ¿Los meñiques enlazados? ¿desde cuándo Jimin se lleva tan íntimo con Yoongi hyung? ―Su ramo está listo joven―dijo la señora que trabajaba en el kiosco, le mostró un ramo con Crisantemos amarillos. Jimin y Yoongi se acercaron a los chicos en el kiosco y vieron el hermoso ramo de flores amarillas. ― ¿Q-qué significan esas flores? ―preguntó Jimin con voz entrecortada, aún con el meñique del mayor enredado con el propio. ―A la hora de enflorar simbolizan que esa persona sigue en el recuerdo de sus familiares y así será siempre. Son muy compradas por su durabilidad y belleza, durarán mucho tiempo y su significado es precioso. Mientras Namjoon pagaba el ramo Yoongi recordó algo y vio a la florista, esperando que le diera el cambio a Namjoon. Namjoon y Jin se apartaron después de dar las gracias y se acercaron a Hoseok y Taehyung. ―Deme un ramo mediano de Gladiolos, por favor―la mujer sonrió y se dio la vuelta para comenzar a hacer el ramo. Jimin apretó su meñique, atento a lo que el mayor hacía. ―También un ramo de Jazmines, ese que sea grande. Jimin no preguntó nada, pero imaginó que le daría las flores para su padre y se conmovió ante eso, aunque no se esperaba que comprara dos ramos diferentes. ―Muchas gracias. Caminaron juntos los chicos hacia el penúltimo tramo del cementerio. Los menores vieron la lápida empolvada y con flores marchitas, hace un tiempo que no iban, desde su aniversario de muerte. ―Vamos a limpiarla y luego le pondremos las flores―dijo Hoseok y sacó un trapo de su bolsillo, lanzando agua de una botella que compraron. Se pusieron manos a la obra y poco a poco la lápida se veía más bonita, los azulejos con la que estaba decorada brillaban por lo limpio y la roca con su nombre y fecha de muerte se veía limpia. Pusieron las flores que Namjoon compró en una cajita de cristal que era específicamente para ello y tenía decoraciones en las esquinas. Los menores vieron la tumba de su padre con felicidad y tristeza a la vez. Yoongi tomó la mano de Jimin y lo alejó un poco de los demás, llevando los ramos de flores que compró. ―Compré dos ramos de flores y quiero que sepas la razón, sé que tienes la duda―Yoongi sonrió cuando vio que Jimin se sonrojó por ser descubierto. ― ¿C-cómo...? ―no dejabas de jugar con tus deditos y apretabas mi meñique―sonrió y soltó por unos segundos el meñique ajeno. ―Los Gladiolos son unas flores hermosas, simbolizan la tristeza y anhelo que aún sentimos por la pérdida de nuestros seres queridos, siempre las compraba... Jimin frunció el ceño atento. ―Mis padres murieron hace unos años, un año antes de que saliera de la universidad―Jimin por instinto volvió a tomar el meñique del mayor, sorprendido por la nueva información. "Yo no pude con la pérdida de mi padre, no hubiera aguantado la pérdida de dos" ―Siempre les llevaba de estas flores y siento que encajan con lo que tu sientes. Jimin sonrió y se abalanzó hacia Yoongi, quien apartó el ramo y le devolvió el abrazo. ― ¿Y los jazmines? ―Jimin se separó de Yoongi y miró los ojos cristalizados del mayor, solamente los limpió con sus deditos y no dijo nada, para que no se avergonzara. ―E-estos son para ti―se sonrojó y separó su mirada de los ojos del menor. Jimin sonrió y sintió sus mejillas arder, recordó lo que le había dicho Taehyung aquel día de navidad. "Si ese hyung te hace sentir dinosaurios bailarines en tu panza y te saca una sonrisa de bobo como la que llevas cuando ves a Yogurt haciendo cosas adorables, es el indicado" Y sí, Jimin tenía un zoológico en su cuerpo.      
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR