Habían transcurrido los días normalmente, Gleniyer tomo su lugar en la empresa, estaban trabajando en nuevos proyectos, al parecer todo iba a mejorar, una que otra veces se miraban coquetamente, y a veces sin “querer” se rozaban las manos mientras estaban trabajando, cada toque de ellos era como una descarga eléctrica para ambos, Nancy la recepcionista y amante de Roger de tantos años, incluso antes de que el tomara las riendas de la empresa se quedó boqui abierta cuando se entero que la mujer que había descubierto a ella y a Roger besándose en su oficina era su nueva jefa, Gleniyer por su parte le dejo bien claro que sus relaciones privadas fuera afuera de la empresa, que ahora que ella estaba a cargo muchas cosas tenían que cambiar, a Nancy no le agradó para nada que aquella mujer llegar

