El tiempo avanzaba rápido, Rodrigo estaba totalmente feliz, pues no solo todo salía según lo planeado por ellos, pronto seria un hombre conocido y casado con una de las mujeres mas anheladas de la alta sociedad. Había llegado el momento que tanto esperaban todos. - Mami, estoy tan felíz, vamos a volver a nuestro hogar, aunque le diré que extrañare mucho esta casa, que nos mantuvo a salvo durante estos tiempos difíciles, extrañare salir al jardín y escuchar lo sonidos del monte. - Yo también extrañare la tranquilidad que se respira aquí, volveremos a la ajetreada vida en la ciudad, pero es lo que mas quiero, volver a charlar con mis amigas en un buen café, habrá tantas cosas de que ponerse al día. - Yo por mi parte estoy feliz - Claro Paty, si en un mes serás una mujer casada. - Si

