- No tienes nada de que agradecer, Paty es como otra hija para mi, mas que mi sobrina, la adoro . - Y quien no adoraría a esta lindura de mujer- continuó Adriana- es una mujer excepcional- y abrazándola nuevamente – en verdad estoy muy contenta de que tus sueños se estén realizando y que seas tan feliz, aun recuerdo cuando éramos pequeñas y jugamos, tu siempre corrías a ponerte el vestido de mi tía, ese vestido blanco, ahora pronto usaras uno y te prometo que lo organizaremos de modo que sea un día inolvidable para ti. - Gracias prima, -dijo un poco sonrojada- se que no será una fiesta muy grande y con tantos invitados como lo había soñado alguna vez, pero el hecho de casarme con el hombre que amo es mas que suficiente, además de tenerlos a ustedes a mi lado, con eso mi felicidad será co

