La mañana siguiente. En la casa de Iván llegaba un auto con otras dos personas que venían a recoger a la familia Zaldívar, se despidieron amablemente de Iván y subieron al auto pues sabían que sus familiares estarían preocupados por ellos y querían ver cómo estaban. El auto pronto se alejó hacia el aeropuerto para tomar el primer vuelo a Ciudad b, no querían esperar más tiempo ni correr más riesgos, pues no sabían si la gente de los secuestradores ya se habían enterado del rescate, no podían quedarse más ya que era muy probable qué hubiera alguien más detrás de este asunto, puesto que querían la empresa cambio. En la sala de la casa quedó solo Iván, mirando como el coche se alejaba y pensando en la suerte que había tenido al poder rescatarlos, pues aunque su gente estaba bien capacitada

