Me quedé allí tratando de recuperarme de todo lo que sentí al besar a Hoa, no reconocí ninguna de esas sensaciones, eran realmente nuevas para mí y lo único que sé es que quiero vivirlas de nuevo, besa increíblemente bien, esa mujer va a poner en peligro mi estabilidad, pero no quiero alejarme, ahora ya no. Doy la vuelta para regresar a la casa y me topo de frente con Octavio quien me está viendo con una gran sonrisa en el rostro, lo miro expectante hasta que me dice: –Besé a Dania y, ¿sabes que me dijo? –Algo bueno por tu sonrisa. –Si, me dijo que había esperado ese beso toda la tarde. ¿A ti cómo te fue? –¿Cómo me fue de qué? –Gaspar Davis, soy tu guardia personal, vigilo tus pasos ¿sabes?, te vi besando a la dueña del restaurante, entonces, ¿cómo te fue? –Supongo que bien, no sé,

