La mañana siguiente me levanté con ganas de salir, quería ir al monte, no estaba muy lejos de la casa de Mara, así que le envié un mensaje de w******p para avisarle. Ella ya se había ido a su trabajo, lo cual eso significaba que tendría la casa para mí sola. Me puse unos borceguís, un jean suelto, una camisa floreada y una pañoleta blanca alrededor del cuello, les dejé alimento a los animales y me fui, no sin antes llevarme una botella con agua para evitar deshidratarme. Para mi suerte tenía una copia de la llave de su casa, de modo que podía salir y volver cuando quisiera. Me fui caminando tranquilamente, hacía calor pero no era tan agobiante, el día se prestaba para una larga caminata. Perdí la noción de cuantos kilómetros recorrí, pero realmente se sentía bien hacerlo, llegué a la cima

