Niall y yo llegamos al gimnasio. Vamos algo separados e intentando imitar lo mejor posible a los demás alumnos. No queremos destacar, solo pasar desapercibido, como todos los que están aquí. Nos sentamos en dos asientos libres que hay en una de las últimas filas. Los dos juntos. Ya quedan pocos espacios libres, y se están ocupando con rapidez. Todos están sentados rectos y mirando directamente al frente. Es una postura algo extraña y forzada, poco humana. Los intento imitar, cosa que es difícil ya que yo si que soy una humana completamente y no estoy controlada ni manipulada por algo o alguien. La espalda me duele al cabo de pocos minutos y tengo que ponerme, al igual que Niall, algo más encorvada y cómoda. Sin mover la cabeza le echo un vistazo a los demás, intentando no moverme mucho

