A la mañana siguiente, mi celular no dejaba de sonar así que me levante. Intente no despertar a Mason así que me levante con cuidado. Tome mi celular y salí de la habitación para contestar la llamada. El número que marcaba no lo tenía agendado así que me pregunté ¿Quien era la persona que marcaba con tarta urgencia? —¿Hola? —Félix que bueno que contestas— la voz era la de un hombre adulto, pero no logré identificarla. —Disculpe ¿Con quien hablo? —Soy yo, Connor. —Y ¿A que debo su llamada? —Veras, ya que recuperaste tus recuerdos tienes que saber que anteriormente tenías que cumplir una misión— comenzó a explicar —Tenemos que reunirnos para que termines esa misión. Recuerda que esta es la última oportunidad que la diosa luna te da para cumplirla. —¿En donde te veo? —Más tarde

