capítulo 8

1977 Palabras

Al estar solos en la oficina, Gabriel miró con atención el rostro preocupado de su hermana y dijo con suavidad: —Tranquila, Isa. Todo va a estar bien. —Él vino por los niños, Gabriel… Sabía que algún día se enteraría, pero jamás creí que los quisiera. Nunca me amó. Si le hubiera contado, lo más probable es que me obligara a abortar. No sé qué es lo que busca después de tantos años… Lo siento, no quería que esto te pasara a ti también. Gabriel tomó aire profundamente antes de hablar. —Isa, escúchame. Yo los voy a proteger. No voy a permitir que ese hombre te quite a los niños. Tú tranquila, además ya lo escuchaste: para mis ahijados, yo soy su padre. No lo necesitan a él. Isabella sonrió con ternura. —¿Y recién te das cuenta? Ellos te ven como su héroe. Esos niños te aman, hermano. Qu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR