— No no, para nada... bueno, si después de eso decides irte no te vamos a detener por supuesto. — Tan mal estás aquí. — dije resoplando entre dientes acomodándome para tomar mi plato. Escuché una risa de su parte. — Creo que no quiere que te vayas — dice mi madre en un susurro mal intentado porque lo escuché claramente, lo ignoré y me puse a comer. Mientras cenaba en mi mente estaba pensando en el outfit que me iba a poner más tarde, era algo que no podía evitar hacer y es algo gracioso de mi, mi mente crea escenarios que pueden ser buenos como a la vez bastante dañinos para mi. — ¿Puedo hacerte una pregunta? — dije mientras terminaba mi última porción. — ¿Sobre qué? — ¿Cuál es la moto que tienes? — me mira como si nunca hubiera sido capaz de preguntar tal cosa. — Superlight 2

