— ¿Porqué le has dicho a tú madre Laura? ¿Porqué si tú no ibas a quedarte conmigo? Te dije que te amó, que quiero volver contigo y tú me usas y luego vienes corriendo a decírselo a todos... — le recrimina a Laura entrando como sopeton a su dormitorio. — ¡Tú no eres quién para reclamarme nada Rodrigo! — Claro que sí, y bien lo sabes...—la rodea con sus brazos apretandola contra su pecho— vámonos juntos, ahora, sólo tú y yo. Cómo antes. — Estás loco Rodrigo, tengo que arreglar las cosas con Javier, y además estoy arreglando mis asuntos con mi madre. — Sabes que me amas y yo a ti, ven conmigo, nos iremos lejos, dónde tú quieras, dónde nadie nos conozca y seamos sólo tú y yo, nadie más.— la besa suave y con total sentir. Laura se deja atrapar por sus labios, esos labios que antes le p

