Me sorprendió cuando unos meses después me buscaba insistentemente pero ya yo no estaba dispuesta a dejarlo entrar en mi vida, mi vida se había vuelto mentiras, sexo, cigarros, alcohol y aparentar que seguía siendo la misma niña pura delante de familiares, maestros y amigos.
Cuando al fin empecé a responder sus mensajes ya la secundaria había quedado atrás y a él solo lo tendría para resolver mis ganas cuando mi galán del momento estuviese ocupado. Era divertido ver a Jayder suplicar estar conmigo y decirle que estaba ocupada con alguien más y que no me escribiera, que yo lo haría cuando me desocupara y tuviera ganas. Amaba ver su rostro de dolor cuando intentaba ser romántico y yo le decía: ¿aún no te has quitado la ropa? Si viniste a hablar busca a otra que yo vine a disfrutar y hay más en la fila. Realmente me había adentrado tanto en este juego que ya lo estaba viendo como un juguete s****l para cuando Logan no estuviese disponible o me dejara con ganas de más, mis nuevos suspiros los sacaba Logan, aunque nunca se lo demostré porque me juré que nadie jamás tendría en mí el poder que le di a Jayder. Solo Rubí sabía que moría por ver a Logan todo el tiempo, Rubí era esa rubia hermosa que me había hecho descubrir el placer de estar con una mujer y aunque la pasábamos muy bien juntas ambas moríamos por otras personas; Logan era distinto a Jayder en muchas cosas y parecido en otras, Logan tenía una altura que ponía a temblar, con unos brazos y un abdomen que me hacían enloquecer cada vez que lo tocaba, un rostro que muchas deseaban besar y muchos envidiaban tener, un carácter de hombre fuerte y seguro, su voz que aún recuerdo y siento mi zona intima mojarse como lo hacía cada vez que me hablaba, es la voz más varonil que en mi vida he podido escuchar, Logan es gemelo, pero siempre lo he podido distinguir sin problemas aun cuando estén vestidos igual. Y me sigo perdiendo tanto en Logan que ya estaba olvidando a Jayder, amaba estar con mi moreno, pero amaba más verlo sufrir porque yo sufrí mucho por él y no permitiría que me hiciera sufrir otra vez, me encantaba cuando Jayder me decía: necesito verte y yo le respondía: hoy le toca a alguien más, yo te aviso, aunque la realidad fuera que quería estar con él. En una ocasión Jayder me preguntó que si me estaba prostituyendo y le conteste: no, aunque debería de cobrar si porque ustedes viven deseosos por mí como si fuese una droga y sé que me pagarían por verme a lo que él me respondió: Nathasha no me hagas sufrir por favor, no me tires en cara que no soy el único y que no tengo nada de especial para ti, ¿no te das cuenta de lo que siento por ti?; confieso que disfruté mucho responderle: no son mis problemas, tú sabias perfectamente lo que yo sentía por ti, sentía porque ya no es así y tú no valoraste ser el primero y único, si hoy soy lo que soy pues felicidades porque es todo gracias a ti.
Cuando terminé de responderle sentí una mezcla entre dolor y satisfacción porque la verdad es que lo seguía amando, aunque el objeto de mis deseos fuese mi escultural Logan, no entiendo aún porque Logan me gustaba tanto cuando mi debilidad siempre habían sido los morenos: Jayder, Ottoniel, Geraldo, Wilfredo, Victor, Joshua, Jairo, Antonio y aquel pequeño al que nunca le pregunté el nombre porque era solo diversión; estos eran mi tipo de hombre.