Pasaron unos 4 o 5 meses desde que Jayder y Carmela terminaron y yo seguía guardando distancia hasta que para mi cumpleaños número 15 todos mis planes de pasear con mis primas y amigas de infancia se cayeron y me encontraba triste en la jardinera de mi hogar, pero llegó él y me preguntó qué me pasaba?, le conté que estaba de cumpleaños y que tenía planes con unas amigas, pero que se habían tenido que ir porque el papá de una amiga dijo que solo la mamá dio el permiso y él no lo daba, este día me enamoré más de él cuando me dijo que subiera a su moto y que daríamos un paseo porque nadie debía de estar triste en su cumpleaños, me llevó a pasear y luego me compró un helado, ese día también me enamoré de las motos y de la adrenalina que provocó en mi andar a gran velocidad.
El día siguiente amanecí frotando de alegría, en la secundaria nunca me habían visto más feliz que ese lunes, la chica gótica del curso estaba más rara de lo normal (todos me miraban extrañados, imagino que pensaban: ya mató a alguien esta loca) quienes sabían que cumplí años el día anterior pensaban que había recibido una gran sorpresa o un gran regalo por la alegría que salía de mí.
Jayder...
Unos 6 meses después para ser exacto ella seguía distante, aunque menos ya que era evidente que en verdad estaba soltero y aunque evitaba las visitas de mujeres a mi casa, ella de vez en cuando veía alguna así que era razonable que estuviese así conmigo, pero no podía dejarlas de un día para otro sin saber si tenía futuro con ella y sabiendo que ella aún era virgen y yo un amante del sexo. El domingo en que cumplió sus 15 años estaba hermosa vestida de rosado, pero se veía triste, yo no sabía que era su cumpleaños, pero me acerque a ella y le pregunté qué le pasaba?, me contó que estaba de cumpleaños y que tenía planes con unas amigas, pero que se habían tenido que ir, no quería verla triste así que sin importarme caer preso le dije que subiera a mi moto y que daríamos un paseo porque nadie debía de estar triste en su cumpleaños y menos ella que era tan especial, la llevé a dar una vuelta por la ciudad y disfruté su alegría mientras ella descubría una nueva pasión por la adrenalina (eso me enamoró más de ella, mi mayor pasión era la velocidad y ahora sabía que la de ella también, me imaginaba andando por todo el país con ella como copiloto), luego le compré un helado con el único dinero que tenía y le dije que mis encías estaban sensibles y por eso no compraba para mí.
Al día siguiente salí de mi casa escuchando música y llegué a mi trabajo saludando, me la pasé sonriendo y cantando (todos me miraban asustados, hasta que no aguantaron más y me preguntaron si me habían dado una herencia o ya había recibido mi cita consular) pues todos sabían que estaba en proceso de viaje y pensaron que este era el motivo de mi alegría, le confesé a mi pareja de trabajo que era por una chica y se burló porque conocía mi sistema de mujeriego y no me creyó.