CAPITULO 31 Mara llega a Miami a casa de su amiga, quien la recibe con mucho cariño. -Loisa, agradezco que nos recibas aquí, pero mañana mismo saldré a buscar un trabajo y un departamento para mi familia y para mí. -No se preocupen, yo vivo en esta casa tan grande sola, hay espacio para todos, para mi es una dicha compartir con ustedes, quédense por favor. Mara la abraza fuerte. Loisa le indica a cada uno su habitación, los chicos comparten una y Mara y su madre tienen una para cada una. -Mara, después que estés más tranquila, creo que debemos hablar, quiero saber ¿qué pasa, donde esta Dean? -Ven, hablemos de una vez, eso me sirve para desahogarme, pues siento algo aquí en el pecho que no me deja respirar. Loisa asiente y ambas se sientan en el amplio sofá de la habitación. Mara,

