CAPITULO 41 Mara siente mucho dolor, ella grita y su madre corre, junto con Loisa para auxiliarla. El dolor es cada vez más insoportable, pero ella está feliz de sentirlo, porque sabe que solo significa la llegada de su princesa a este mundo. El hospital estaba lleno de emociones y la sala de parto resonaba con los sonidos del proceso. Mara, rodeada por el equipo médico, estaba a punto de dar a luz a su tan esperada hija. A pesar de la felicidad que embargaba su corazón por la llegada de su bebé, el parto era extremadamente doloroso. Cada contracción era como una ola de dolor, pero Mara mantenía la fortaleza, enfocada en el regalo de la vida que estaba por venir. A su lado, el personal médico la alentaba y le ofrecía apoyo, pero sus pensamientos también estaban en Dean, el padre de

