—Papá no sabía que vendrías—parpadeo un par de veces. — ¿Se debe avisar que vendré para que asì puedas recibirme hija? —frunce el ceño. —No es eso papá, es solo que me desconcertaste un poco ¿En qué te puedo ayudar? —pregunto tratando de invadir su pregunta. —Yo pregunte primero Beck pero repetiré la pregunta ¿A qué viajas a Madrid? ¿Y por qué no lo sabía? —Bueno yo…. Eh… —Tiene una cita con un proveedor de materiales señor—menciona el secretario quien no me quita la vista de encima. Vaya hasta que el mantiene una vista firme y no la misma de siempre. —Genial eso quiere decir que mi hija por fin se está tomando enserio su trabajo—el parece estar sorprendido. Aunque debo aceptar que la más sorprendida soy yo, tal parece que el secretario mantiene su promesa de ayudarme para no ser e

