Capitulo 37 Lo observo asombrada ¿Qué le pasa? Lo desconozco completamente. Un impulso de decirle ¿Soy Suya? Sale de mi boca, a la vez que me suelto de un solo jalón de su agarre. Él voltea hacia mi mostrándome una mirada diferente, una llena de dudas, poco a poco se acerca a mí para tomarme de los hombros. De cerca veo su rostro golpeado y la sangre que baja de su nariz hacia sus labios. Suelta mis hombros, sacando un pañuelo de su traje con el cual limpia un poco esa sangre. —Lo siento no te quise asustar ¿Estas bien? — ¿Qué si estoy bien? Como no estarlo cuando vino aquí a irrumpir mí cita con mi novio. Abernathy me ve fijamente, luego vuelve a tomar mis hombros para verme fijamente a los ojos. Narra Gilberto… Me quedo anonado al darme cuenta de que ese tiempo fuera de la ciudad

