Capitulo 61 Gilberto baja sus manos hacia mi abdomen dibujando con ellas las curvas de mis caderas, poco a poco baja sus labios hacia esa zona es ahí cuando la sangre se me sube a la cabeza, estiro mis pies a punto de perder la poca cordura que me queda sin embargo cuando esta por bajar hacia ese prohibido lugar lo tomo del rostro atrayéndolo hacia mi rostro, el cual estoy segura de que está demasiado enrojecido, lo digo por el calor ardiente que siento en mis mejillas. Casi sin aliento mantengo mi vista en sus ojos esos que me quieren decir tanto pero que solo me miran. —Esto es un error, por favor no hagas esto más difícil—trago saliva. —Lo siento no te quise faltar al respeto, es solo que te amo, te amo Camila por favor no me dejes —me mira con suplica. Es justo esa mirada la cual

