Valerie y Dominick llegaron a su destino y se amontonaron con el resto de los espectadores, él le dedico un beso tras su oreja, y todo su cuerpo palpito, ella sonrió deseando estar en un lugar más privado, se sentía como una nueva persona, durante años corrió y se escondió de su bravucona personal, pero esta noche había demostrado que ya no tenía que tenerle miedo a nada de lo que la estúpida sociedad pensara, u opinara de ella. Todo el equipo de sonido estaba listo, y el artista de la noche se colocó en medio del espectáculo, con sus obras detrás de él, ocultas bajo una tela de un suave color, eran la gran sorpresa de la noche. —Para comenzar mis cortas palabras del día de hoy, quiero agradecerles a todos por acompañarme esta noche. — comenzó Marcus. — muchos de los rostros que he pod

