Una sonrisa se formó en sus labios al escuchar las olas del mar, quito la venda de sus ojos para confirmar sus sospechas. Se encontraba en la playa —¿! Enserió!? — preguntó sonriendo ampliamente, él amaba verla sonreír y esa era la intención de su viaje, que ese día de su cumpleaños su sonrisa fuera su regalo, bajo rápidamente del auto a pasos grandes llegó al otro lado para abrir la puerta siendo un caballero. Lucia lo seguía con la mirada, quería llorar de felicidad, su sueño se había cumplido las tres horas de camino, había valido la pena, pensó al ver que él se inclinaba para llevar las manos asta los pies de ella, Ángel quito los tacones la invito a bajarse. —¿por qué haces todo esto? —las lágrimas estaban por salir sin quitar la mirada de aquel paisaje, se dejó abrazar por la brisa

