Ángel Cuando todo iba de maravilla tenía que suceder algo para mandar todo a la mierda, me senté en el suelo observando su pasaporte, me pregunte por que había mentido. Mi abuelo no creyó en ella y ahora yo tampoco creía “si mientes una vez lo volverás hacer” le dijo mi abuelo ese día. Vi abrir sus ojos no pude evitar sentir miedo, sentir como se desvanecía en mis brazos no fue nada grato. —¿Cuánto tiempo llevo dormida?—pregunto viendo me a los ojos, me pregunte ¿Cómo lo hacía? Verme a los ojos y mentir tan bien. —como cinco o seis minutos — miró al techo suspirando —¿quieres hablar? Ana Lucia Vigil —levante mi mano donde sostenía el pasaporte sentía como una ira crecía dentro de mi. —¿es muy tarde para pedir perdón por ser tan cobarde? —Me pregunto sin ninguna pisca de vergüenza o d

