Apple interrumpió, ella está empapada, temblando, con su piel más pálida de lo acostumbrado, sus labios morados y sus ojos rojos. ―Hermana. ―Los mellizos se preocuparon al verla en ese estado. ―Yo siento haberme tardado y… ―¡Estás empapada! ―Hadassa saltó de su silla. ―Traigan una toalla, ¡Ya! ―Ordenó a sus sirvientes. ―Por Dios, mi niña, ¿Por qué no llamaste si sabías que Ethan no te iba a traer? ―La miró preocupada, acariciando sus brazos para tratar de darle calor. ―El mo… móvil se me ha descargado. ―Mostró el aparato empapado. ―Lamento hacerlos esperar. ―No digas eso. ―Saray fue con su hija. ―Vamos, hay que secarte antes de que te resfríes. ―Saray no fue menos, ella siguió a su madre, tía y prima. ―¿Qué coño pasó? ―Nozel estaba que no se lo creía. ―¿Ese imbécil dejó a mi bebé

