Alexer no sabía de lo que se trataba, pero no podía permitirse que ella se terminara de llevar aquella píldora a la boca, así que sin importarle los chillidos de la secretaria y las amenazas del seguridad, entró al consultorio. Apple estaba congelada con la pastilla tocando sus labios, ¿Él está enojado o se ve tan mal que pareciera lo estuviera? Cuál fuera la respuesta ella sintió pánica, jamás había visto esos bonitos ojos ponerse tan oscuros. ―¡Señor! ―La doctora salió de su trance al observar como se le abalanzó a su paciente, pero poco pudo hacer, Alexer tiró de Apple y la besó, él tomó posesión de sus labios y se deleitó como nunca antes, él la besó con tanta vehemencia que Apple sintió su alma volver a su cuerpo después de tanto tiempo. ―Limón. ―Susurró con sus labios hincados p

