Desperté en un campo de espinas, las enredaderas me raspaban el pelaje, me sentía triste, no entendía por qué hasta que vi el cielo. Estaba n***o, vacío. Sin luna ni estrellas. - ¿Ann que hicimos? -pregunte en voz alta. ¿Mi voz se escuchó? No sabía decirlo y eso me hizo darme cuenta de lo que había a mi alrededor. Estaba sola, era una Loba sin su humana. Vacía, vacío era lo único que sentía, si es que lograba sentir algo. Empecé a correr, desesperada por no sentir a Ann. No habíamos cruzado la Puerta, estaba segura de que estábamos con vida, bloqueadas de alguna forma. Grité, lloré, corrí, volví a gritar, llorar y correr una y otra vez. Desesperación, frustración, tristeza, odio, rencor, todos sentimientos negativos que me devoraban la cabeza. Encontré una roca, negra, no sabrí

