La mirada adormilada de Elena y su tenue sonrisa le devolvieron a Peter las esperanzas y las fuerzas. La besaba mientras caían sus lágrimas en el rostro de Elena y reía limpiando sus lágrimas con sus manos. Era un concierto de amor y esperanza lo que los unía entre besos y sonrisas. Su esposa había vuelto y de su lado no se iría y esa verdad lo hacía muy feliz. -- Amor, ¿Como están nuestras pequeñas? ¿Son tan bellas como imagino? -- Le preguntaba Elena. -- ¡No las quería ver sin ti! -- Pero ahora cuando ya te sientas mejor, las abrazaremos y las besaremos juntos, ¡volviste a mí! A nuestras hijas -- Ellas serán una continuación de lo mucho que te amo -- Serán nuestros tesoros y nadie mi amor ¡nadie! les hará daño por que tú y yo seremos su escudo -- Le decía Peter a su esposa que lo

