La noticia le cayó de sorpresa a Celeste y a la vez le dió un alivio a ambos. Tanto ella como el archiduque se sentían muy preocupados ante la idea de como lo tomaría Eunice. Pero todo había salido mejor de lo que esperaban. Después de despedirse y de marcharse su madre y su futuro esposo. Eunice llegó a la terraza donde la esperaban su preocupado esposo y su suegro. Sentándose al lado de Steve les narró a los dos todo lo sucedido. Al escuchar la increible historia todos empezaron a reírse. Peter y Elena llegaban en ese momento y al escucharlos reír, pidieron conocer la razón de su alegría. Al escuchar la historia no pudieron evitar reírse también. Y la risa llegó hasta la hacienda Gallager cuando Peter llamó a su esposa para contarle lo sucedido. Todo se había puesto en

