Todo esto era una maldita confusión, era cómo estar viviendo en el cuerpo de alguien más, me levanté de la cama para ir al baño, no había notado cuanto necesitaba ir hasta este momento.
-¿A dónde vas? Déjame ayudarte a levantar.
Tomó mi mano para que me apoyara y levantarme sin hacer mucho esfuerzo.
-Necesitó ir al tocador.
-Entiendo, ¿Te quieres bañar? Le puedo decirba mi madre que venga a ayudarte.
-No sera necesario, ya me siento mucho mejor, pero si tengo mucha hambre.
-Bañate y ahorita haré que te traigan algo de comer. -Hablaba con preocupación en la voz, era tan dulce, nada que ver con lo que se decía de él.
-Estoy bien Ethan, me gustaría bajar a comer si no hay ningún problema.
-No hay ningún problema, está también es tu casa, sólo no quiero que te esfuerces demasiado, te estaré esperando aquí afuera por si necesitas algo.
-De verdad que ya me siento bien
Ethan me sostenía con tanta delicadeza, parecía que creía que podía romperme, supongo que le di un buen susto. Entre al baño, después de una ducha rapida, salí y entré al vestidor, vi que toda mí ropa se encontraba ahí, tome unos short tipo baggy de lino, color blanco y una blusa tipo camisa de cuello halter blanca con lineas verticales en azul y unas sandalias de tacón bajó, ya quebera verano y estaba haciendo calor, me recoji el cabello en un chongo bajo, dejando mechones sueltos en caireles en las patillas y arriba, sin maquillaje, ya que no tenía ánimos de maquillarme, salí del vestidor, Ethan me estaba esperando, al parecer también se había ido a duchar aunque en tiempo record, ya que traía el cabello mojado y se había cambiado de ropa, traía unos jeans azules y una camisa negra, con los dos botenes de arriba desabrochados se veía muy bien, cuandonsali me observó con la boca abierta.
-Te ves muy hermosa Reachel. -Lo dijo mirandome de arriba a abajo.
-¿Tu crees? Ni siquiera me puse maquillaje. -Le respondí poniéndome roja, su reacción y el comentario me hicieron sentir cohibida.
-Tu no necesitas maquillaje, de verdad te ves hermosa.
-Muchas gracias Ethan, tú también te ves muy guapo,
-Regresé al baño por una toalla, me acerque a él para secarle el cabello y al notar mi intención se sentó en una silla frente a la cama, puse la toalla en su cabeza y me pare frente a él, con sus piernas entre las mias, puso sus manos en mi cadera y comencé a secar su cabello, era extrañó, no nos conocíamos tanto y esto era algo tan intimo, pero de alguna manera se sentía tan familiar.
-Deberías de haber secado bien tú cabello Ethan, te podrías resfriar. -Lo reprendi cómo a un niño chiquito.
-No quería dejarte mucho tiempo sola, por si necesitabas algo, pero también necesitaba una ducha. -Me respondió con voz de niño chiquito y eso me hizo sonreír.
-¿Estabas preocupado por mi?
-Sí, lo siento, no suelo ser así, pero ayer me asustaste mucho, estaré más tranquilo en cuánto comas algo.
-Jamas imagine verte así.
-¿Así? ¿Cómo?
-Mmm precupado, inseguro y temeroso, nada que ver con el hombre, frío, cruel e implacable que todos en la universidad y en el mundo de los negocios conocen.
-Ohhhhh vamos Reachel, aunque ya no asisto a la universidad tan seguido, no me vayas a delatar, me a costado mucho forjar esa imagen -Bromeo y los dos comenzamos a reír.
Termine de secar su cabello, puse la toalla en el respaldo de la silla, Ethan subió sus manos a mí cintura y me abrazó, por un momento yo me quedé ahí cómo una piedra, cuando salí de la sorpresa puse una mano en su hombro y con la otra comence a acariciar su cabello.
-Parece un sueño que pueda tenerte de nuevo en mis brazos, y te prometo que esta vez no te dejare ir.
-Yo no se qué decirte, todo esto es nuevo para mí.
-No te preocupes, veremos la forma en que recuperes la memoria y aunque no lo hagas, eso no cambiará nada.
-Les agradezco mucho lo que han hecho por mi, de verdad deseó poder recuperar la memoria, siento que eh perdido cosas muy valiosas.
-Todo pasó a paso, no queremos que colapses otra vez ¿De acuerdo? Por el momento vayamos a que comas algo.
Asentí con la cabeza, me soltó y yo di un pasó atras para que se pudiera levantar, tomó mi mano y bajamos juntos al comedor.