Draco lanza obliviate a todos los policías muggles, Blaise a su lado hace lo mismo, para poder recuperar el cuerpo de Luna.
Se aparecen de nuevo en la mansión Malfoy, donde espera el señor tenebroso, quién grita de frustración al ver el cuerpo sin vida de Luna Lovegood.
— ¡NO! ¡¿CÓMO ES POSIBLE?! ¡ES TU CULPA DRACO MALFOY POR DEJAR QUE ESCAPARA! — lanza un crucio hacia Draco Malfoy, que cae de rodillas por el dolor, aún sosteniendo el cuerpo de Luna.
— Al parecer en su huida, apareció inoportunamente justo cuando un auto muggle iba a exceso de velocidad. Su muerte fue instantánea según parece. — Dijo Zabini.
— Ahora que está muerta, el plan de hacerme con el poder de la unificación está acabado. Ahora debemos volver al plan original de matar a Harry Potter.— dijo Voldemort
— Mi señor, ¿Qué hacemos con el cuerpo? — preguntó Zabini
— Llevenselo a Dumbledore. Seguro debe estar buscando a su querida alumna. A mí ya no me sirve.— espetó secamente.
Draco temblaba de odio y dolor en ese momento, Blaise también se sentía culpable, aunque no lo mostraba.
Los mortifagos y Voldemort desaparecen y solo quedan los Malfoy y Zabini en el lugar.
Draco abrazaba el cuerpo de Luna pidiendo perdón por no haberla salvado. Hasta que Blaise interviene y dice que es suficiente.
Se aparecen en las afueras de Howarts y Blaise carga el cuerpo de Luna está vez. Mirando su rostro lastimado. Intentó retener una lágrima al recordar horas antes cuando veían las estrellas lo que ella le había dicho sobre sus constelaciones.
En la lejanía vislumbran a Hagrid y el profesor Flitwick , que corren de inmediato pensando que aún pueden ayudar, pero al ver los rostros desencajados de Draco y Blaise entienden de inmediato la gravedad del asunto.
Hagrid con lágrimas en los ojos, toma a Luna con suavidad de los brazos de Blaise y entra al colegio con ella en brazos. Todas las miradas atentas en su cuerpo y en ellos.
Harry Potter y Ron Weasley saltan hacia Draco Malfoy y Blaise Zabini acusándolos por su muerte, Draco ni siquiera puso resistencia cuando Potter le dio un puñetazo que le saco sangre de la nariz.
La profesora McGonagall tuvo que intervenir para separarlos y detrás venía el profesor Dumbledore cuya mirada cristalina reflejaba su incredulidad ante la escena.
Mientras tanto en el Londres muggle, Luna que había tomado todas las pertenencias de Evana Wallace, intentaba descubrir como funcionaba el artefacto que recibía llamadas y mensajes para ver si le daba una pista de como era Evana y su vida, la cual intentaría suplantar.
Debía investigar donde vivía, si tenía amigos o pareja, si tenía padres, a que se dedicaba y que había en Irlanda para tener que ir allá.
En las noticias solo se hablaba de un auto abandonado en carretera con salpicaduras de sangre. Al verlo reconoció el lugar del accidente.
Al ver sus contusiones en un espejo, decidió acercarse a un oficial de policía y decir que se sentía desorientada porque tuvo un percance con un auto.
Era su manera de intentar recabar información de la chica muerta y hacerse pasar con amnesia debido al trauma físico.
Así logró descubrir que Evana solo tenía una abuela con demencia senil a la que cuidaba y dependía de ella. Sus padres, irónicamente habían muerto en un accidente de auto diez años atrás.
Trabajaba como camarera en una cafetería y estudiaba la universidad abierta para ser administradora de empresas. Su pasión era el arte corporal y su viaje a Irlanda era para una convención de tatuajes. Todo esto se lo contó Sarah, la única amiga de Evana Wallace, que había ido a recogerla al hospital.
Luna decidió que si quería sobrevivir, tendría que tomar el lugar de Evana Wallace en su totalidad, así tuviera que hacerse cargo de la abuela de esta.
Ya estando en la casa de Evana, se puso a investigar cada pequeño detalle de su vida, desde la ropa que usaba, los productos que comía, los dibujos que realizaba.
Después, cuando sintió que entendía un poco sobre el comportamiento de la chica a quien usurparía, entonces se permitió llorar por su muerte y pedirle perdón por tener que utilizarla para salvarse. Lloro también por su padre y por sus amigos a los que no volvería a ver.
La transición de Luna a su nueva vida no fue fácil, tenía que adaptarse a utilizar muchos aparatos muggle que no entendía.
Dejó la escuela muggle, Evana no era muy brillante de todos modos y estaba arrastrando materias, y con una abuela enferma. Luna consideró que estudiar y trabajar era un gasto innecesario de tiempo y dinero. Por otra parte, el gusto por el dibujo, despertó el interés de Luna por el arte corporal. Al menos algo en común con la chica a la que le robó la identidad.
Luna era buena dibujando, sobre todo haciendo mapas cartográficos. Comenzó a hacer bocetos de distintos tipos de dibujos que podrían ser tatuajes y consiguió un empleo de medio tiempo en un local de tatuajes que era bastante reconocido, aunque ella al principio no lo sabía. Pues su dueña era una tatuadora famosa en norte América, llamada Kat Von D.
Kat notó que “Evana” tenía talento para el tatuaje y decidió dejarla practicar en piel de cerdo y después en ella misma, volviéndola su pupila.
Con el tiempo, Luna fue modificando su cuerpo con tatuajes, perforaciones y expansores en las orejas. Hasta que no quedó nada de la vieja Luna Lovegood. Tiñó su cabello de n***o y lo corto por encima de los hombros , haciendo resaltar su piel blanca, los tatuajes que tenía en el pecho y brazos, la hacían parecer una “mujer fatal” , pero eso nunca le restó elegancia.
Han pasado cinco años desde que dejó el mundo mágico y aún recuerda con cariño a sus amigos. Todavía mira las estrellas tratando de descifrar mensajes ocultos del universo. Cómo que el señor tenebroso aún acecha en las sombras, debilitado por la destrucción de varios de sus horrocruxes. Y que inminentemente muy pronto volverá a toparse con alguien de su pasado.