Celebrábamos mi embarazo y mi treinta cumpleaños con otras tres parejas de amigos con los que tenemos mucha confianza. En alguna ocasión habíamos hecho intercambio con una de las parejas que asistían a la cena, Carmina y Lalo, a él le conozco desde que éramos compañeros en el instituto. Incluso tuvimos un rollo corto siendo adolescentes. Preparamos una cena a base de exquisiteces regada con cava catalán de una pequeña bodega que conocemos y nos lo mandan bajo pedido. Fue la estrella de la noche y todos bebieron más de la cuenta menos yo, por el embarazo. Nos felicitaron porque estaba exquisito. Mi marido Manolo se ocupó con las chicas de recoger la mesa, era mi día y me prohibieron levantarme de la mesa diciendo que ya había trabajado bastante haciendo la cena, lo que no era cierto porqu

