Soy un zorrón, lo digo y lo reconozco pero solo en privado, públicamente seré rigurosamente recatada y hasta me indignaré No es hipocresía, es prudente discreción. Una cosa es que me guste el sexo casi sin reparos y otra que eso sea de dominio público. Además, poner las cosas difíciles al principio proporciona más placer y de eso se trata. Esa discreción también me permite llegar a hombres que de otra manera se verían marcados con mi compañía. Empecé tarde en esto del sexo. Mi adolescencia llena de acné no me permitió muchas alegrías más allá de algún roce y de los inevitables enamoramientos adolescentes. Me casé con mi primer novio formal y mi primera vez fue en el tálamo nupcial, así como suena. Llegué virgen al matrimonio. Pese a la inexperiencia de ambos no fue tan desastroso como pud

