Capitulo 12

2413 Palabras

Aarón Mis puños se cierran con fuerza, pero el saco de boxeo ya no es suficiente. Aun así, golpeo. Una y otra vez, sin descanso, hasta que mis músculos laten de dolor, hasta que el ardor en mis nudillos se vuelve insoportable. Pero por mucho que lo intente, por mucho que trate de drenar esta frustración que me carcome, nada cambia. No se disipa. No se extingue. Por el contrario. Crece, se expande. Se arraiga en mi pecho como una maldita enfermedad. Y me niego. Me niego, con cada fibra de mi ser, a indagar en ello. Porque sé, dios, sé perfectamente, que la respuesta no me va a gustar. Con la respiración agitada, me arranco los guantes y los dejo sobre el estante. Salgo del gimnasio de mi pent-house y camino directo al baño. Afuera, los primeros destellos del amanecer se filtran a trav

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR