Risas y más risas. Pov Teo Ya estamos en casa, menos mal, no quería pasar un minuto más en ese lugar y me debía una conversación con Vikko. Saber que voy a por fin ponerle un rostro a la palabra que siempre desee decirla con verdadera propiedad es una mezcla de emociones. Sé que mi madre sufrió mucho porque mi abuelo siempre fue un maldito bastardo con mi abuela y después, cuando ella murió, creyó que nosotros seguiríamos con sus rituales, pero no funcionó, ya que, él pensó que tendría una vida con nosotros. Pero estaba muy equivocada mi madre conociéndolo cómo lo hacía, ella jamás lo permitió y más con Adolfo en casa. Ella siempre decía así como las personas buenas se potencian con otros, así lo hace el mal. Así que opto por rentar un pequeño departamento en un complejo para persona

