XLI

1396 Palabras

Adriano.  Tirados en el piso contra mi pecho lloraba sin parar. Su llanto me parecía la acción más fea que le había provocado. Para mi era un placer provocarle orgasmos, pero nunca lágrimas.  Sus palabras me habían dolido como nada en el mundo>  —Anastasia yo..— no me dejó hablar.  —Me quiero ir — intentó ponerse de pie pero se lo impedí.  Sus grandes ojos se abrieron aún más. Parecía que fuera a comerme.  —Que sucede, Adriano? Me vas a retener como tu rehén ahora?— la solté más rápido de lo que canta un gallo.  Habían leído eso? Me clavó un puñal con esa pregunta.  —Como te atreves a decirme eso? — Se puso de pie, yo no tardé en hacerlo tampoco. —Si me hubiese dado la gana de hacer las cosas a la fuerza contigo te juro que lo hubiera hecho — no me contuve.  —Ah si? Porque de s

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR