La cabeza de Gabriella queda en el suelo, Emiliano la tapa evitando que ella salga herida. Las camionetas aceleran dejándolos allí tirados. Ella ayuda a poner de pie a Emiliano, afortunadamente los disparos fueron solo para ponerlos alertas. —¿Estás bien? —Yo sí, me preocupas tú. —Yo estoy bien, a ti te golpearon. —No fue nada, necesito hablar con mi papá… —Gabriella pasa saliva, la duda de si Emiliano sabe lo que en verdad hace Doménico, cada vez es más grande—. Él tiene que explicarme que pasa, porque te pudo haber pasado algo. —¿En verdad no sabes qué hace tu papá? —Lo único que sé es que mi papá es un hombre que no se metería en nada malo, es un hombre correcto. —Emiliano mira las flores en el suelo, las levanta y le da una triste sonrisa—. Por el momento, no quiero que pense

