Gabriella se pone de pie y camina detrás de Doménico, la curiosidad es mucho mayor y saber que más le espera es algo que no la deja continuar. Ellos salen de allí y la cantidad de orgasmos que se generaban en este lugar, genera un cosquilleo en el vientre indiscutiblemente. Entrar en la habitación más en donde el sexo tántrico era la especialidad del día, Gabriella sonrió, ella no podía negar que el sex0 con Emiliano era bueno era algo que relativamente la hacía sentir complacida. Pero todo esto era otro nivel, era algo que definitivamente valía la pena probar al menos una vez en la vida. —Aquí puedes probar con qué quieres iniciar, también puedes probar con quién lo quieres iniciar. —En verdad pensé que todo esto lo hacía porque quería hacerlo conmigo —menciona ella indirectamente.

