VEINTINUEVE Cuando Caitlin y Caleb salieron de la “Casa de Reuniones”, dieron la vuelta en School Street y divisaron el cementerio de King’s Chapel. Estaba a dos cuadras de distancia y sólo tenían que continuar caminando en línea recta. La cuarta punta de la cruz, pensó Caitlin, es perfectamente lógico. A la chica le parecía asombroso que hubieran estado caminando sobre la forma de una cruz durante todo el recorrido; como si los guiara una mano invisible. De pronto su corazón comenzó a palpitar con mayor rapidez. Le daba nervios conocer a su padre, si es que aún estaba vivo. También ver su tumba, si es que ya había muerto. No sabía cómo reaccionaría en ninguno de los casos, pero también estaba emocionada, porque al fin sabría quién era y de dónde venía. Le ilusionaba conocer su linaje

