―Pero era sobre ti de quien hablamos ―comenté. ―Efectivamente, como te decía junto con mi tarea de atender la salud de los pueblos vecinos, así como resolver los problemas que pudiesen surgir, tenía el encargo de evaluar a las personas, y para eso fui mejorando mi técnica. »Como sabes en las Escuelas nos enseñaron a poner la mano encima de la cabeza y sin tocar ver su futuro, pues bien, al principio yo hacía así, pero eran pocos los que esperaban a que terminase, pues como me costaba bastante era un proceso lento, así que a la mitad se aburrían y se marchaban, pero mantenía el contacto que había hecho, por lo que podía concluir mi trabajo aun sin que estuviese presente. »Eso fue evolucionando y perfeccionándose, así que ahora lo único que necesito es tener a esa persona delante, da lo m
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