—¿Qué pasa padre? ¿TE sientes bien? Estás muy pálido, tome sus manos y estaban frías, el mayordomo de la casa me ayudo a sentarlo en uno de los bancos del jardín, le dimos agua para que pueda serenarse — Aurora, ayúdame a llegar a mi estudio y avísale a Nikolay que necesito hablar con él, trate de que mi cuerpo no me traicionara nuevamente, mi mente en este momento era un caos rememorando el pasado y el presente, me pare en la ventana que daba al hermoso río Moscova, era una imagen que daba mucha paz y en este momento eso necesitaba mi atribulado corazón, al sonar la puerta supe que mis temores aumentarían con las respuestas de Nikolay — Me mandaste a llamar padre — Acércate Nikolay, de tus respuestas obtendré mi verdad que por años he estado buscando, solo Dios sabe la tormenta que lle

