— ¿Era él? — Asentí, después de cerrar la llamada con Noah no pude dejar de llorar, sentía que había traicionado a mi hermano, entendía que estaba haciendo lo mejor para ellos, por dentro me destrozaba saber, que uno estaba muriendo de culpa, dolor e impotencia al no encontrarla y la otra persona no podía recordar nada, solo un inmenso vacío que le provocaba mucho dolor y depresión, me había comunicado con Melissa todos los días y estaba bien dentro de lo que cabe, su mente le había hecho olvidar, pero su corazón le transmitía que tenía que estar triste aunque no supiera la razón. — ¡Cariño! Es lo mejor, respetaríamos cualquier decisión que Mel tomara y así lo hicimos, no podemos dar marcha atrás, sea por lo que sea que Noah haya hecho lo que hizo, jugo una carta que no estaba a su favo

