— Los sonidos de afuera se asemejan al de un campo de batalla. Se estaba haciendo más grande, así que entendí que no había nada que pudiera hacer para ayudar a esa mujer a salir con vida, lamentablemente ella eligió este camino. La cabaña estaba completamente rodeada por hombres de n***o con pasamontañas cubriendo sus rostros y armados con armas letales. — ¿Qué diablos? — ¡Wilson! Que asco cúbrete tus vergüenzas, están atacando no sé quién, ya derribaron a la mitad de los mercenarios ¿Qué hacemos? — Me vestí lo más rápido que pude y tire el cuerpo de la mujer al suelo, estaba desmayada, estábamos encerrados en esta pocilga sin posibilidades de salir. Mire para todos lados, de derecha a izquierda... La habitación estaba bien cerrada y resguardada, de pronto la puerta de la habit

