— ¡Gracias al cielo mi casa está intacta! Al menos consideran que están en mi propiedad, si quieren matarse el problema es suyo, el mío viene después cuando imponga los castigos —Mel, preciosa podemos ir al comedor empezaran a servir la cena y por lo visto mi esposo aún no llega, no se preocup............. —Dije que llegaría amas tardar para la cena y así lo hice mi señora, bese su mejilla y la tome por la cintura, con la ansiedad que sentía en ese momento y las fuertes ganas de abrazar a mi pequeña era mejor tener las manos ocupadas, Mildred ¿Pudo descansar? —Si señor Mogvilevich, gracias por preguntar —Asentí, el nudo en mi garganta no quería bajar, no era hora de sentimentalismos, aún no ¡Chicos! Me imagino que ya están planeando un pequeño combate con Franck ¿Dudo que su espos

